Por qué hay que ver BoJack Horseman

Después de haber terminado Breaking Bad estaba buscando una serie que pudiera estar al nivel del éxito protagonizado por Bryan Cranston. Por esa misma época me enteré del proyecto en el que participaba Aaron Paul, actor que interpretó a Jesse Pinkman en, precisamente, Breaking Bad. La serie iba sobre un caballo llamado BoJack Horseman, y según pude enterarme, se trataba de dibujos animados dentro del género de la comedia. Después de haber visto el primer capítulo quedé un tanto desanimado, ya que me pareció que no se trataba de nada extraordinario, y dejé de verla de manera inmediata. Pasó aproximadamente 1 año, y en una noche de aburrimiento, mi hermano y yo decidimos que podíamos ver BoJack Horseman; le di otra oportunidad a la serie, y en menos de una semana ya habíamos terminado la primera temporada completa, sabiendo que nos encontrábamos ante una verdadera joya del catálogo de Netflix.

Lo primero que hizo BoJack Horseman fue “matarme de la risa”. Se trata de un humor bastante peculiar y que es difícil de digerir, aun así, en cada capítulo no podía dejar de soltar una carcajada tras otra, sin embargo, conforme fue avanzando la serie, algunos otros aspectos me dejaron ver que no estaba ante una comedia común y corriente. Cada uno de los personajes se fueron volviendo profundos y complicados, y los tópicos a tratar fueron tornándose más oscuros y reflexivos. Para el final de esa primera temporada, entendí que BoJack Horseman era una serie que tenía que ver con todo, menos con una comedia de simple entretenimiento.

BoJack Horseman es una serie que atrapa desde su estética, en la que nos adentramos en un mundo extraño donde animales antropomóficos y los seres humanos conviven en la cotidianidad. Pero, a todo esto, ¿de qué va BoJack Horseman? El protagonista es un caballo de 50 años que, en los 90’s tuvo un gran éxito en una sitcom – o “comedia de situación” por su traducción al español, como Papá soltero o Married…With Children, por mencionar sólo dos ejemplos–. Pasados ya muchos años de ese éxito frívolo en la pantalla chica, BoJack es un personaje que no tiene nada por qué vivir, y que únicamente soporta el día a día aferrándose a su propio pasado; es la sombra de un recuerdo la que se traduce en la única garantía de su propio quehacer en la vida. Las cosas se complican cuando, a petición de una editorial en quiebra, BoJack debe entregar un libro autobiográfico, y a partir de ahí se desarrolla la serie.

Bojack Horseman, para decirlo de una vez por todas, es una fuerte declaración sobre los tiempos en que vivimos. Temas como el matrimonio, el divorcio, la enfermedad, la muerte, el maltrato infantil, la depresión, el suicidio, el aborto, la familia, el abuso de sustancias, las relaciones de pareja, el mundo hipócrita y vacío de las celebridades, el egoísmo inherente a cada individuo en un mundo donde “triunfar” parece ser lo más importante y el sentido de la vida en general, entre muchos otros asuntos, son manejados de una forma sutil y profunda en esta serie.

BoJack, en particular, es un personaje tan complicado y humano (a pesar de ser un caballo) que nos obliga a voltear a ver ese lado oscuro de la existencia. Él es un megalómano excéntrico y disfuncional, con un serio desequilibrio emocional que es incapaz de mostrar empatía para con cualquiera de las personas (y animales, en este caso) que lo rodean. A sus 50 años de vida, BoJack no le encuentra sentido a nada de lo que le acontece. El actor Will Arnett, encargado de darle vida a BoJack incluso tuvo que asistir a terapia psicológica al encontrarse tan metido en el difícil papel. No sólo él, sino que todos los personajes de la serie tienen vidas difíciles que apenas pueden sostener. Como decía Kierkegaard, todos sufren ya sea por “falta de vida”, o por “exceso de vida”; aun los personajes que parecen, en principio, más frívolos y despreocupados, no dejan de tener que lidiar con todos los asuntos que les acontecen.

Podría seguir escribiendo cuartillas y cuartillas sobre BoJack Horseman, pero con el ánimo de resumir, aquí enlisto algunos momentos memorables sobre la serie:

1.- El capítulo #11 de la primera temporada llamado “Downer ending” nos transporta a un mundo similar al de Miedo y asco en Las Vegas. Al entrar en un viaje lleno de drogas, BoJack debe enfrentar a varios de los demonios que lleva por dentro. Visual y emocionalmente, este episodio resulta ser un shock para el espectador.

2.- El episodio #4 de la tercera temporada, a mi parecer, se encuentra a la altura de cualquier cortometraje animado que haya sido nominado para un Óscar. En él, podemos ver una de las partes más tiernas y humanas de BoJack, al encontrarse con la figura de una pequeña niña, la que le recuerda la vida amorosa y paternal que nunca tuvo y que dejó ir por un montón de otras cosas. El trabajo de edición y la producción sonora es simplemente impecable en este capítulo.

3.- Existe un momento de la serie donde BoJack toca fondo, y el diálogo donde le pide a Diane, amiga y escritora, que le diga que debajo de todo lo autodestructivo y nocivo que él resulta ser existe bondad en su persona, es sencillamente desgarrador.

4.- He cuidado mucho no incluir ningún spoiler, por lo que sólo diré que, la frase mencionada por el personaje de Sarah-Lynn, “I wanna be an architect” en el capítulo #11 de la tercera temporada, es una de las más tristes que he presenciado en una serie de televisión.

La serie actualmente ha llegado a su fin, por lo que, si no la has visto y deseas empezar un largo maratón de una de las series más polémicas, aclamadas y galardonadas de nuestros últimos tiempos, puedes hacerlo sin ningún problema.

¿Y ustedes que ya vieron BoJack Horseman, qué opinan? ¿Y ustedes que no la han visto, qué diablos esperan para hacerlo?

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Acapulco 1996

Hace poco tuve la oportunidad de viajar a Acapulco. Desde que tomé la carretera, una serie de recuerdos comenzaron a llegar, y es que ese fue el lugar donde conocí el mar por primera vez y donde se encuentran varios de los primeros recuerdos de toda mi vida. Sobre todo, las memorias que aparecieron en … Leer Más Acapulco 1996

“Interstella 5555: música (y cine) ligada a tus recuerdos”

Todos los que nacimos a finales de los 80’s o principios de los 90’s recordaremos haber visto en MTV (sí, cuando MTV pasaba música) por ahí del año 2001, un video musical con un tema bastante pegajoso y visualmente muy atractivo. A pesar de que el dúo francés de música electrónica, Daft Punk, ya había tenido relativo éxito con temas como Around The World del disco Homework, fue con el tema de One More Time con el que se catapultaron a la fama mundial.

Sí, efectivamente, el video de One More Time es del que les estoy hablando – una vez más, todos los que nacieron en las fechas anteriormente mencionadas ya sabían de qué video les estaba hablando –. Ver aquel video con esos seres azules, que muy probablemente a todos nos parecían una versión más rock y psicodélica de Los Pitufos, fue una de las cosas que puso a bailar al mundo entero, y que aún hoy, en varios de los lugares de la vida nocturna de la Cuidad de México y de muchos otros lados, lo sigue haciendo.

Pasados unos meses se estrenó el segundo sencillo del álbum: Aerodynamic, y cuyo clip continuaba con la historia presentada en One More Time. Posteriormente vino Digital Love (hasta la fecha una de mis piezas favoritas) y después fue el turno de Harder, Better, Stronger, Faster. Para mi infortunio, y a la tierna edad de once años, con el último sencillo se estrenaba el último video musical, y la historia quedó truncada para más de uno, incluyéndome a mí…o al menos eso creía.

Hace un par de semanas descubrí que aquellos videos musicales de antaño formaban parte de una película: Interstella 5555. Y sí, como era de esperarse, el filme no es otra cosa sino la ambientación cinematográfica del Discovery, disco del que se desprenden todos los sencillos mencionados más arriba. Así que, después de todo, pude saber cuál fue el desenlace de la historia que muchos años atrás me había cautivado.

Interstella 5555 quizá no se trate de la “quinta joya de la corona” en lo relativo al séptimo arte, pero para todos aquellos que disfrutan de la música de Daft Punk, el filme resulta imprescindible, y para aquellos que no estén familiarizados con la música del dueto francés esta obra puede ser una excelente introducción, ya que, y lo digo a título personal, Discovery es el mejor disco de Daft Punk (superando por mucho al sobrevalorado Random Access Memories).

La película divierte y conmueve, además de que hará que en más de una ocasión nos den ganas de bailar. Con una animación que no deja duda de la impronta nipona que contiene, Interstella 5555 puede ser una buena oportunidad para escuchar (y observar) un documento que nos acerca al principio del presente milenio.

 ¿Cuántos de ustedes conocían este filme? Como siempre me despido esperando ver sus comentarios.

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Todos fuimos Daria

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Si las cosas que uno quiere se pudieran alcanzar…

Hace un par de semanas estaba lavando trastes, cuando de pronto llegó hasta mis oídos la canción de «Chan Chan» de Compay Segundo. Maru había puesto el disco de 1997 del Buena Vista Social Club, y, más allá de querer reseñar el disco en esta entrada, escribiré sobre lo que pasó conmigo en esos momentos, … Leer Más Si las cosas que uno quiere se pudieran alcanzar…

¿El Imperio Romano y Japón? Thermae Romae Novae

¿Alguna vez se imaginaron poder estar en Roma y en cuestión de segundos llegar a Japón? Bueno, pues con Thermae Romae Novae en Netflix eso ya es posible. Esta serie animada, inspirada por el cómic de Mari Yamazaki, nos introduce en el mundo de Lucius Modestus, personaje que forma parte de un importante linaje en … Leer Más ¿El Imperio Romano y Japón? Thermae Romae Novae

Cinco soundtracks que no puedes dejar de escuchar…

La música es una parte importante para el llamado “séptimo arte”: ¿podrían ustedes imaginarse Star Wars o Tiburón sin sus características bandas sonoras? Definitivamente no. Por lo que decidí dejarles cinco recomendaciones de algunos de los soundtracks que más influyeron en mí, o que con el paso de los años se han convertido en mis favoritos. Luego entonces, y sin más que añadir, aquí les dejo cinco soundtracks que, incluso si no han visto los filmes a los que pertenecen, estoy seguro que les encantarán:

1.- Pulp Fiction de Quentin Tarantino: sí, lo sé, muchos de ustedes me criticaran por recurrir a este lugar común, pero no podía dejar de encabezar la presente lista con el soundtrack de la obra más conocida (y muy probablemente, la obra maestra) de Quentin Tarantino. Digo que se trata de un lugar común porque prácticamente en cualquier lista de este tipo el soundtrack de Tiempos violentos estará incluido. Desde la primera canción que incluye el famoso diálogo de: “I love you, Honey Bunny” acompañado de la obra ya clásica de Dick Dale and The Deltones, Misirlou, hasta esa última pieza con la que concluye la cinta, Surf Rider, en la que podemos ver a John Travolta y a Samuel L. Jackson en pantalones cortos y playeras deslavadas salir de un restaurante, pasando por la escena que ya se consagró como una de las más icónicas del cine norteamericano del siglo XX en la que Travolta y Uma Thurman bailan al ritmo de Chuck Berry, se trata de un soundtrack que ayudó a que esta cinta se volviera un filme de culto. Existen muchos otros momentos gloriosos que no serían iguales sin la música que los acompaña: Girl, You’ll Be a Woman Soon o Let’s Stay Together son sólo dos ejemplos más por mencionar. “La cereza del pastel” en este soundtrack es la inclusión del pasaje bíblico que Jules Winfield, personaje interpretado por Jackson, vocifera cada que va a asesinar a uno de sus objetivos: Ezekiel 25-17. Como mención honorífica, recomiendo también el soundtrack de Jackie Brown; recuerdo haberme enamorado perdidamente de Pam Grier gracias a esa última escena en close-up de su rostro, en la que canta con nostalgia Across 110th Street de Bobby Womack; simplemente, cautivante.

2.- A Clockwork Orange de Stanley Kubrick: sin duda alguna, mi película favorita, y en gran medida se debe al soundtrack. Todo el que haya visto una cinta de Stanley Kubrick sabe que el director sabía hacer muy bien su trabajo a la hora de elegir la música que acompañaría al filme – ¿cómo olvidar Midnight, The Stars And You de Al Bowly al final de The Shining o el “Vals. No. 2” de Shostakovich en Ojos bien cerrados? – y Naranja Mecánica no es la excepción. El soundtrack cuenta con la extraordinaria participación de Walter Carlos (que ya para ese entonces había hecho la transición al género femenino como Wendy Carlos), quien no deja de sumergirnos en una atmosfera inquietante con Beethoviana, entre otras composiciones. La música de Beethoven es la piedra angular de lo sonoro, y es sencillamente deliciosa la manera en que Kubrick trabaja al compositor alemán. Por otro lado, la pieza interpretada por Gene Kelly, Singin’ In The Rain es muestra clara de cómo es que, en las manos de dos genios de la talla de Malcolm McDowell y Stanley Kubrick, la obra más melosa puede tornarse nauseabunda. Cuando McDowell comienza a improvisar dicha pieza en la escena de violación, Kubrick supo que esa canción sería el non plus ultra para el soundtrack  de su película, tanto así que mandó inmediatamente a conseguir los derechos de la pieza. Posteriormente, el propio Gene Kelly conoció a McDowell en una fiesta, y al ver al actor que interpretó a Alexander DeLarge, se volteó sin saludarlo haciendo una mueca de asco y desprecio; símbolo de un trabajo bien hecho en la pantalla por McDowell, ¿no creen?

3.- South Park: Bigger, Longer & Uncut de Trey Parker y Matt Stone: desde que tenía once años y me escondía de mis papás para ver esta serie, no he dejado de ser un gran fan de South Park. Recuerdo que por esos años, mi hermano y yo nos las ingeniamos para poder rentar Bigger, Longer & Uncut, y la adquisición clandestina valió toda la adrenalina que tuvimos que pasar. Todas y cada una de las canciones son para destornillarse de la risa, y en términos musicales, Matt Stone y Trey Parker demostraron tener lo necesario, tanto así que incluso el tema de Blame Canada les valió la nominación al Óscar por “Mejor canción original”, entre otros premios que dicho soundtrack recibió. Todo lo políticamente incorrecto, obsceno y escatológico que ha sido South Park queda perfectamente reflejado en las canciones que conforman el soundtrack de este filme. Nunca he sido fan de las películas musicales, pero South Park: Bigger, Longer & Uncut es una de mis películas de cabecera y uno de los soundtracks que cada que tengo la oportunidad escucho de principio a fin.

4.- Le Fabuleux Destin d’Amèlie Poulain: sí, lo siento, otro lugar común en esta lista, pero es que no podía dejar de lado la que, considero, se trata de la obra maestra de Yann Tiersen. El compositor francés hizo gala de su talento al escribir una obra tan sólida como lo es la música de Amelie. En lo personal, me recuerda al trabajo de su compatriota Erik Satie: Pianos nostálgicos, apenas perceptibles, que con apenas haber tocado el oído del espectador, mueven los cimientos sentimentales más profundos. El soundtrack también incluye Guilty, otra vez de Al Bowlly, y Si tu n’ètais pas là de Marguerite Boulch, dos piezas que, fácilmente, nos transportan a Montmartre, mientras nos imaginamos fumando tabaco, tomando café y discutiendo la película más nueva de Godard o La Nausea de Sartré.

5.- The Pianist de Roman Polanski: recuerdo que la primera vez que vi El Pianista, más allá de la historia, las actuaciones, o cualquier otro aspecto de la película, lo que realmente me atrapó fue la música, y es que varias de las piezas que conforman este soundtrack son de la autoría de Chopin, uno de mis compositores favoritos. Escuchar cualquiera de sus “nocturnos” es una de mis cosas preferidas en la vida, y son varias de sus composiciones las que le dan vida y sentimiento a la presente cinta de Polanski. Recomiendo escuchar a todo volumen (literalmente a todo volumen, es decir, a lo más que dé el dispositivo donde la escuchen) la “Gran Polonesa” en la versión que incluye este soundtrack y con la que concluye el filme; les aseguro que no se arrepentirán.

Como es usual, me quedo corto con la lista, deseando poder hablar de muchísimos otros soundtracks. ¿Qué les parece si, en sus comentarios, continuamos esta conversación con algunas de sus bandas sonoras predilectas?

Se me antoja la siguiente frase de Nietzsche para concluir por esta semana: “La vida sin música, sería un error”. Probablemente el cine también lo sería.

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“Cinco películas de terror que probablemente nunca has visto»

Escribir el presente texto me fue difícil porque no quería caer en lo mismo que hacen un montón de páginas de internet, blogs, YouTubers, etc., sitios en los que la mayoría de las veces van a mencionar cintas como El Conjuro, La noche del demonio, Saw o El Exorcista, razón por la que, a continuación, menciono cinco películas de terror que muy probablemente, debido a que no se tratan de filmes comerciales – en el sentido en el que estamos acostumbrados a utilizar el término – nunca hayas visto.

1.- Reencarnación: película japonesa dirigida por Takashi Shimizu en el año 2005. La cinta nos sumerge en una historia terrorífica en la cual aparecen una serie de temas que van desde los viajes astrales hasta el fenómeno conocido como dejà vu. El filme resulta ser particularmente interesante, ya que, al tratarse de una producción nipona, las categorías a las que Hollywood nos tiene acostumbrados cuando se trata de estos temas desaparecen; por el contrario, nos encontramos ante una película de terror narrada desde el punto de vista de las religiones y las sabidurías orientales. Una cinta que no te dejará dormir por varias noches, con una estética realmente aterradora e inquietante, y con uno de los mejores “giros de tuerca” que he tenido oportunidad de ver.

2.- Dark Water: sí, sé que muchos han visto la versión norteamericana de esta cinta, conocida comúnmente como Agua turbia, sin embargo, la versión japonesa dirigida por Hideo Nakata en el año 2002 merece una mención aparte. La versión “gringa” de la película es buena, pero su homónima japonesa realmente me hizo sentirme inquieto y sofocado durante varias noches. Ahora que vivo en una unidad habitacional muy parecida a la del filme japonés que les comento, créanme que la decisión de instalar un foco en el pasillo del edificio en el piso que corresponde a mi departamento estuvo influida por varias de las imágenes de Dark Water.

3.- Pelts: una pieza poco conocida del archi-conocido director italiano Dario Argento. Creador del género giallo y uno de los más grandes exponentes del cine de terror, esta obra de Argento posee una estética que, sin lugar a dudas, no dejará a nadie indiferente – particularmente la escena que hace honor al título del filme –. Como si fuera poco, la película en cuestión está protagonizada por Meat Loaf: así es, sus fans no sólo podemos disfrutar de él a través de sus discos o en algunas de sus otras actuaciones, ya sea como Eddie en El show de terror de Rocky y como el papá de Jack Black en The Pick Of Destiny, sino que aquí también aparece haciendo gala de sus dotes actorales.

4.- Dolls: esta es un poco más conocida, ya que se trata de una película de culto, a pesar de estar inserta en la clasificación del cine de serie B. Dirigida por Stuart Gordon, grabada en Italia en 1985. Como toda buena película de terror de los 80’s, los efectos especiales en Dolls dejan mucho que desear, empero, para todos aquellos que al igual que Homero gritan despavoridos con sólo escuchar la frase “títeres de trapo”, esta cinta resultará ser toda una experiencia aterradora.

5.- Pinocchio’s Revenge: Sí, sí, todos conocemos a Chucky, el “muñeco diabólico” por antonomasia, pero pocos conocen la terrible historia detrás de la película de La venganza de Pinocho. Dirigida por Kevin Tenney en 1996, esta es un largometraje que ocasionará pesadillas a grandes y a chicos, comenzando por el espeluznante muñeco protagonista de la historia.

¿Y ustedes, cuántas películas de estas recomendaciones ya conocían?

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«The Irishman» o por qué la vida no tiene sentido

Antes de cualquier cosa, quisiera decir que esta no es una reseña sobre la película del 2019 dirigida por Martin Scorsese, y es por eso mismo que no aparece en la sección de Vulpes Videns, es más una reflexión sobre el significado que, para mí, tiene dicha cinta. En ese sentido, es necesario mandar una … Leer Más «The Irishman» o por qué la vida no tiene sentido