Humor y guerra nuclear

¿Qué pensarían si les dijera que una película de comedia estuvo a punto de ocasionar un conflicto diplomático de dimensiones globales, involucrando la activación de ojivas nucleares y, en consecuencia, el exterminio de miles de seres humanos? No, no estoy exagerando, eso es lo que a más de uno nos pareció que podía ocurrir con el estreno de The Interview, protagonizada por Seth Rogen (Superbad y Knocked Up) y James Franco (Spiderman y Pineapple Express) y producida por Evan Goldberg y el mismo Seth Rogen.

Antes de entrar en detalles me gustaría decir que, al igual que otra cinta producida por Rogen y Goldberg, This Is The End, The Interview, en opinión de un humilde servidor, se trata de una obra de arte de la comedia norteamericana de los últimos veinte años, lo que la vuelve incluso más irónica cuando se le agrega esa “pizca” de humor negro de saber que la cinta estuvo muy cerca de ocasionar lo que, probablemente, a mediano o largo plazo se hubiese convertido en la Tercera Guerra Mundial (no, les juro que no estoy exagerando).

En este punto más de uno de ustedes estará pensando: “¿de qué puede tratar una película que casi ocasiona un conflicto bélico de tales proporciones?”, la respuesta es muy fácil: la cinta muestra toda una conspiración dirigida por el gobierno estadounidense para asesinar al líder norcoreano Kim Jong-Un. ¿Quizá un poco de contexto histórico? ¡De acuerdo!

En el marco del fin de la Segunda Guerra Mundial, se habían ya configurado, en gran medida, los dos bloques políticos, económicos, culturales e ideológicos que estarían peleando entre sí por más de cuarenta años en la denominada Guerra Fría. El bloque capitalista estaba liderado por los Estados Unidos de Norteamérica, gobierno que para la restauración económica de las potencias europeas propone El Plan Marshall, lo que en buena parte ayudó a la consolidación de la OTAN, encabezada, de nueva cuenta, por Estados Unidos; por otro lado, la Unión Soviética que abanderaba al bloque comunista formuló el Pacto de Varsovia, el cual prometía ayuda militar a todos los países inscritos en él, siempre y cuando se entendiera que con la participación en dicho pacto se accedía de manera implícita a no aceptar ningún tipo de ayuda o colaboración ni de Estados Unidos ni de sus aliados; la Guerra Fría había comenzado.

Considerado por muchos como el primer conflicto oficial de la Guerra Fría, La Guerra de Corea, iniciada en 1950, enfrentó a ambas potencias, ya que el bloque capitalista apoyaba a Corea del Sur, mientras que el bloque comunista apoyaba a Corea del Norte, la cual para ese momento, y es pertinente mencionarlo, estaba dirigida por Kim Il-Sung, abuelo del presente líder norcoreano. Si bien se firmaron acuerdos de paz en 1953, hasta el día de hoy las tensiones entre las dos Coreas siguen estando presentes, hasta el punto en que la frontera de dichas naciones es la zona más militarizada a nivel mundial.

¿Cómo diablos se relaciona todo esto con una película protagonizada por el regordete actor de Zack And Miri Make A Porno y por el hijo del Duende Verde? Bueno, como ya dijimos, la película muestra de manera explícita el asesinato de Kim Jong-Un, y sobra decir que los desacuerdos entre Corea del Norte y los Estados Unidos siguen vigentes, al grado en que cada prueba con misiles nucleares por parte de Corea del Norte es celebrada como un acto de fiesta nacional, en la que se dice que cada vez se está más cerca de llegar al cometido deseado: lograr un armamento lo suficientemente fuerte como para acabar con los Estados Unidos de Norteamérica.

Por su parte, Estados Unidos tampoco ha visto nunca a Corea del Norte con buenos ojos, lo que se demuestra en la instalación de numerosas bases militares en Corea del Sur y en Japón. A todo esto añadan a Rusia y China, a la Unión Europea y al conflicto entre Israel y Palestina y: ¡voilà! Tenemos una Tercera Guerra Mundial.

¿Siguen pensando que todo esto suena exagerado? Sólo hace falta recordar el caso de Otto Warmbier, joven estadounidense de 21 años de edad que en marzo del año 2016 fue condenado por el gobierno de Corea del Norte a 15 años de trabajos forzados por robar un poster de propaganda perteneciente al hotel en el que se hospedaba, y quien, desafortunadamente, terminó perdiendo la vida.

Dicho todo lo anterior, quizá pueda comprenderse el por qué Kim Jong-Un calificó como “un acto terrorista” el estreno de The Interview en Estados Unidos, y mencionó que, si Estados Unidos se atrevía a estrenar esa película, esperaran otro 11 de septiembre (¡les juro que no es broma!). Por su parte, el gobierno del entonces presidente Barack Obama dijo que esa amenaza atentaba de manera directa contra la libre expresión y que de ninguna manera se doblegarían ante ningún tipo de ultimato por parte del gobierno de Corea del Norte, por lo que dicha nación refrendó que en cada cine norteamericano donde se estrenara The Interview, habría una bomba.

La respuesta fue la siguiente: la cancelación del estreno en la mayoría de los cines de Estados Unidos, y con ello, una de las películas con más descargas, legales e ilegales, de la historia de Internet.

No voy a hablar nada sobre la película como tal, prefiero platicar con ustedes por medio de los comentarios sobre qué les pareció en caso de haberla visto ya, o para los que ahora tienen planeado buscarla, me gustaría poder saber qué les pareció una vez que la hayan analizado. Un buen combo que recomiendo es ver The Interview y, posteriormente, el excelente documental titulado The Propaganda Game, filme que ahonda en ese mundo hermético y misterioso llamado Corea del Norte. Así que, sin más por el momento, me despido esperando sus comentarios.

Otros temas que te pueden interesar…