Y volver, volver, volver…

Esta semana desempolvé algunos viejos recuerdos a partir del descubrimiento de un antiguo DVD que se encontraba escondido en uno de mis cajones. Y es que el contenido de ese DVD y el simple hecho de estar hablando ahora mismo de un DVD (para las nuevas generaciones de Netflix y YouTube recomiendo el artículo pertinente en Wikipedia sobre el “DVD”), me hicieron ver que los años no pasan en vano. Más allá de reconocer varios kilos de más y muchísimo menos cabello en mi persona, aquel breve viaje en el tiempo me recordó la música que hace diez años escuchaba, y a continuación presento una lista a manera de recomendación de esas melodías que marcaron aquellos días de “amor de loca juventud” (otra referencia que me hace darme cuenta de mi actual edad):

1.- Vera/Nobody Home: The Wall de Pink Floyd era uno de los discos que más escuchaba para ese entonces. Vera y Nobody Home son, quizá, mis dos piezas favoritas de The Wall; incluso un hámster que me fue encargado para un proyecto de la clase de biología en la preparatoria llevó el nombre de Vera.

2.- Sea of Love/If It’s Really Got To Be This Way: fue en un bazar del 14 de febrero donde encontré una joya – que terminó siendo el clásico regalo “de mí para mí” – de la cual no tenía idea alguna de su existencia: Sixty Six To Timbuktu es un álbum doble que recopila los sencillos y algunas rarezas de la carrera de Robert Plant como solista hasta 1994. Las dos canciones mencionadas me recuerdan particularmente a esa época: la primera en el amor y la segunda en el desamor. Efectivamente, el mismo vocalista salvaje de Dazed and Confused y Kashmir en esta ocasión nos derrite con Sea Of Love y con la balada country de If It’s Really Got To Be This Way.

3.- Oh Mandy: no, no se trata del “exitazo” de Barry Manilow, Oh Mandy de The Spinto Band es una canción llena de sentimiento que refleja bien el sonido de la época, mismo sonido que me hace pensar también en discos del momento como Let’s Get Out Of This Country de Camera Obscura, Yoshimi Battles The Pink Robots de los Flaming Lips o el homónimo de Clap Your Hands Say Yeah.

4.- First Of The Gang To Die/Suedhead: ninguna fiesta de la preparatoria estaba lista hasta que nos abrazáramos todos los amigos y cantáramos con todas las fuerzas que teníamos esos dos grandes temas de Morrissey. Nada como ponerse en los histriónicos zapatos del vocalista de los Smiths y cantar a todo pulmón: “You have never been in love…”

5.- Ruby Tuesday/Wild Horses: fue en esa época de mi vida cuando pude ver por primera vez a The Rolling Stones (2006). Ruby Tuesday y Wild Horses eran las dos canciones con las que me despertaba todos los días a las siete de la mañana para llegar “a la prepa”, esperando con ansias el 26 de febrero, fecha en la que se presentaron en el Foro Sol Mick Jagger y compañía. Hasta la fecha, Wild Horses sigue siendo mi canción favorita de los Rolling Stones y no deja de recordarme ese primer año de bachillerato.  

6.- Ten Years Gone: una canción llena de nostalgia del que es, muy probablemente, el mejor disco de Led Zeppelin: Physical Graffiti. Fue la mañana del primero de enero de ese mismo 2006 cuando, acostado en mi cama, con las manos entrecruzadas por detrás de la cabeza y escuchando esa “rola” de Led Zeppelin, me cuestioné sobre el paso del tiempo, sobre la fugacidad de la existencia y sobre mi vida en general, y me hice la siguiente pregunta: ¿qué estaré haciendo dentro de diez años?, poco me imaginaba que estaría escribiendo acerca de todos estos recuerdos; bueno, en realidad han pasado ya más de diez años…

¿Y ustedes, queridos y queridas lectores, qué música escuchaban hace diez años?

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8 canciones de Morrissey y The Smiths anti-14 de febrero

Antes que nada, no quisiera caer en el lugar común de decir que odio el 14 de febrero y esparcir veneno contra todo aquel que quiera festejar ese día; piénsenlo: ¿Qué sería de los globeros y los dueños de los hoteles sin el 14 de febrero? Sin embargo, el “Día del amor y de la amistad”, puede disfrutarse mejor con una selección de canciones de Morrissey y los Smiths para quedarse acostado todo el día, con un litro de helado del sabor que más acomode, una selección de poemas de Keats, Wilde y Yeats y estas canciones que, solteros o no, moverán profundas fibras sensibles:

1.- Let Me Kiss You: esta canción es una de esas piezas que a más de uno les recordará cuando les dijeron que sólo los querían como amigo o amiga, o cuando les aplicaron “la cobra”, ya saben, ese movimiento digno del más ágil samurái que consiste en echar la cabeza para atrás cuando uno se acerca e intenta robar un beso. Se trata de un canto de humillación y desesperación que repite una y otra vez la siguiente petición: “Close your eyes and think of someone you physically admire, and let me kiss you”. La idea es que, sin importar que tan humillante sea, se pueda recibir un beso del ser deseado, sin embargo, la ilusión se rompe inmediatamente cuando la otra persona abre los ojos, y se encuentra con alguien que “aborrece” físicamente. Como último acto de rebajamiento, se le dice amargamente a esa otra persona que acaba de rechazarnos: “My heart is open to you”.

2.- Last Night I Dreamt That Somebody Loved Me: ¿no les ha pasado que encuentran al amor de su vida, que todo va perfecto, y que sienten que por fin han encontrado la felicidad al lado de esa persona, y que después despiertan estando igual de solos y solas que la noche anterior? Pues de eso va esta canción, que desde el comienzo hasta el final nos sumerge en una atmosfera densa e inquietante, con una interrogante clara y llena de desasosiego: “Tell me, how long before the right one?

3.- Well I Wonder: una de las canciones más dolorosas de los Smiths. Johnny Marr hace maravillas con una guitarra electroacústica, que no deja de acompañar la lastimera voz de Morrissey. Nos encontramos con unas líricas llenas de pesadumbre y resignación: alguien que sabe que se ha terminado todo aquello que tuvo con la otra persona, y cada que la ve pasar se pregunta si ésta, aunque sea en sueños, aún le recuerda. La voz de Morrissey no deja de ser un lamento continuo, acompañado por el efecto sonoro de una lluvia que cae de forma inclemente, y un suspiro que, como último acto de amor y piedad, se le pide a ese ser ya lejano: “Please, keep me in mind”.

4.- I Know It’s Over: The Queen Is Dead es una de las obras más reconocidas de la historia del rock, y canciones como I Know It’s Over demuestra el por qué. Sería inútil intentar seleccionar algún fragmento de la letra en cuestión, ya que se trata de todo un discurso sobre esa situación cuando, en la soledad y en la oscuridad de un cuarto por la noche, nos damos cuenta de que aquella relación que teníamos con alguien se ha acabado, y entonces, uno no saber para dónde ir, ni qué hacer. Generalmente en estos casos, son los amigos y las amigas las que “nos echan porras”, pero después de contestar el cuestionario de esta canción de los Smiths, poco o nada de ánimo queda: “If you’re so funny, if you’re so clever, if you’re so very entertaining, and if you’re so very good looking, why you sleep alone tonight?”.

5.- Half A Person: existen relaciones donde uno le da todo su tiempo, su vida y su amor a la otra persona, y él o ella no son capaces de regalarnos ni cinco segundos de su existencia. Esta canción es un reclamo a todas esas situaciones, aquellas en las que uno se desvive por la otra persona, mientras que para él o ella uno representa “la-amistad-con-la-que-me-la-paso-muy-bien-pero-es-que-yo-no-quiero-nada-serio-con-nadie-por-el-momento” y a las dos semanas le vemos paseando de la mano y subiendo fotos al Facebook con “su gordo” o “su chaparrita”. Half A Person es uno de los puntos más sólidos de la carrera de los Smiths, donde de nueva cuenta Johnny Marr deja muy claro con su guitarra el por qué Morrissey como solista nunca podrá ser tan bueno como lo era en conjunto con la banda británica. “Call me morbid, call me pale”.

6.- Speedway: hay canciones de Morrissey con las que siempre me queda la duda sobre si existe algún significado oculto, sin embargo, me iré en esta ocasión por el nivel de análisis interpretativo básico, y hablaré de esta canción, la cual nos narra una relación destructiva, donde el claro objetivo es arruinar la vida de esa otra persona; una relación llena de mentiras y traiciones, donde ya no queda nada por destruir, y sin embargo, se sigue intentando: “and when you try to break my spirit, it won’t work, because there’s nothing left to break, anymore”, y a pesar de todo, la canción termina diciendo: “I’ve always been true to you, in my own strange way, in my own sick way, I’ve always been true to you”.

7.- Suedhead: era un paso obligado en esta lista mencionar la que es, probablemente, la canción más conocida de Morrissey en su carrera como solista. Una canción que muchos conocen de manera errónea como I’m Sorry. Rupturas, mentiras, secretos, engaños y arrepentimiento son los elementos básicos de esta canción.

8.- There Is A Light That Never Goes Out: la canción de amor trágico por excelencia. Podría escribir cuartillas enteras sólo sobre esta canción…En ella, escuchamos la historia de un joven solitario que se ha quedado sin hogar – si es que alguna vez lo tuvo – que lo único que desea es “salir y ver luces y ver gente”. Se puede notar que depende emocionalmente de la persona a la que le dedica con desesperación la frase de “Take me out, tonight, take me anywhere, I don’t care, I don’t care, I don’t care”. Es una historia de amor trágico, porque si bien se pueden encontrar unas migajas de romance, la idea de la canción es morir en esa misma noche junto a esa persona: “Tonight by your side is such a heavenly way to die”. La canción da lugar a muchas interpretaciones, tal y como tuve la oportunidad de platicarlo con Irvine Welsh, autor de Trainspotting en una conferencia que tuvo lugar en la Ciudad de México ya hace unos años. Sea como sea, There Is A Light That Never Goes Out se ha convertido en un himno para muchas personas, particularmente para aquellos “ángeles rebeldes” (como diría Allen Ginsberg) que vagan solitarios por las noches, la mayoría de ellos, sin rumbo y con el corazón roto en la mano.

Y aunque ya haya pasado el 14 de febrero hace un par de días, siempre es un buen momento para darnos un agasajo con estas y algunas otras canciones de The Smiths y Morrissey; ¿o ustedes qué opinan?

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Escrito de un joven indecente leyendo a un viejo indecente

En mis años de preparatoria tenía un compañero que siempre me hablaba de Charles Bukowski, aunque no lo hacía a manera de recomendación, por el contrario, él sostenía que se trataba de un borracho que no sabía escribir y que siempre trataba los mismos temas de manera monótona; años después, un profesor de filosofía me comentó que gracias a la obra de Bukowski había podido considerar importantes aristas en lo relativo a cuestiones de bioética y sexualidad; finalmente, uno de mis alumnos de la licenciatura en Gastronomía me comentó que Bukowski le resultaba muy divertido, pero que como escritor le parecía que no valía mucho la pena. ¿Cómo es que un mismo autor podía despertar tantas pasiones tan antagónicas entre ellas? Como siempre, sólo había una forma de averiguarlo: leyéndolo.

Por aquel entonces hojeaba de manera apasionada a Nabokov, a Burroughs y a Kerouac, y escuchaba incansablemente a Chopin y a Rachmaninov, y recuerdo que la lectura de Bukowski irrumpió como un ladrón por la noche en esa época de mi vida.

Decidí leer todas sus novelas, aquellas en las que su personaje principal es Henry Chinaski, alter-ego del propio Bukowski. Comencé con La senda del perdedor, novela en la que se narran los primeros años de infancia del célebre personaje. Desde ese momento, leer a Bukowski significó para mí el enfrentamiento con una realidad asquerosa y miserable, esa que siempre está presente y de la que incluso hemos formado parte, pero conforme nos encerramos en universidades, cafés llenos de “intelectuales” y tiendas departamentales, nos olvidamos de que existe: me refiero a la realidad de los marginados. La historia de Chinaski es, en gran medida, la historia de muchos de nosotros: un personaje de clase media inmerso en la mediocridad de la rutina del asalariado, rodeado de la violencia ejercida por la autoridad o por los mismos compañeros de la escuela o el trabajo, lidiando con el sin-sentido de la cotidianidad enajenante, ésa que únicamente nos recompensa, de vez en cuando, con un trago de alcohol o un rato solitario de ocio y una vida que, no sabemos bien cómo o por qué, nos promete un futuro más brillante, pero que al mismo tiempo y sin darnos cuenta nos ha drenado décadas de nuestra existencia. Sí, esa es la vida de Henry Chinaski, y si algo me atrapó en la descripción de las desventuras de dicho personaje, es que en gran medida me sentí identificado con varias de ellas; en general, creo que todos podríamos sentirnos identificados con algún aspecto de la obra de Bukowski.

Borracheras, acostones, soledad, peleas, resacas y cruda moral, aburrimiento, el falso sentido de “éxito” en la vida, las relaciones amorosas, las carreras de caballos y el ocio, la pobreza, el remordimiento, el sexo, la fama, la literatura y el arte en general, el trabajo y la explotación capitalista y el desamor, son sólo algunos de los tópicos más recurrentes que he encontrado en la obra de Bukowski. Es un autor no apto para clasistas, porque aquí no hay grandes figuras retóricas ni elaboraciones literarias de profundidad; en Bukowski no hay una preocupación por la metáfora ni la metonimia, aquí lo que suena es la Música de cañerías de la que suelen estar inundadas algunas de las historias de estos personajes; no importa si se trata de Los Ángeles o de la Ciudad de México, siempre habrá algo que contar cuando, al calor de los tragos de alcohol, en alguna de esas avenidas llenas de prostitutas a altas horas de la noche, se ponga la atención suficiente para relatar esas historias.

Como lo dije al principio, la mejor forma de conocer a un autor es leyéndolo, por lo que ahora les dejo un regalo: una lista de las novelas de Bukowski que respeta la cronología biográfica de Henry Chinaski. Me explico: las novelas de Bukoswki no fueron escritas en el orden en que se desarrolla la vida de Chinaski, es decir, la primera novela de Bukowski no es aquella que nos narra la infancia de dicho personaje. Así que ahí va la lista y una breve descripción de cada novela:

1.- La senda del perdedor: como ya había mencionado, se trata de la narración de los primeros años de vida de Chinaski. Aquí leeremos sobre el abuso físico y emocional de su padre, el maltrato por parte de los compañeros en el colegio y sus primeras experiencias sexuales y etílicas.

2.- Factotum: la historia de un Chinaski que no puede encontrar un trabajo estable (y tampoco es que le interese mucho hacerlo), y que mientras persigue el sueño de volverse escritor, sólo encuentra refugio y entretenimiento en el alcohol y el hipódromo.

3.- Cartero: una de las novelas más divertidas que he leído. Fue cuestión de comenzar a leerla, y cuando menos me di cuenta, en un solo día la había concluido. Aquí encontramos a un Chinaski más maduro que, como lo dice el nombre del texto, trabaja en el servicio postal, sin embargo, las mujeres, la escritura y el alcohol siguen siendo el eje directriz de la vida del singular personaje. Es la primera novela de Bukowski, la cual fue escrita en tan sólo un mes.

4.- Mujeres: como lo indica su nombre, la presente novela gira en torno a la vida amorosa y sexual de un Chinaski que, para estos momentos, ya es un escritor ampliamente reconocido y famoso. Todas las mujeres que alguna vez lo habían rechazado, ahora regresan como fieles admiradoras, dispuestas a entregarse en carne y alma al autor en cuestión. Una novela que combina las descripciones más burdas, groseras y toscas de lo que puede ser una relación sexual, con importantes reflexiones sobre el sentido de las relaciones de pareja.

5.- Hollywood: la última novela que nos narra la vida de Chinaski. En ella se cuenta el encargo de la escritura de un guion sobre la propia vida del escritor. Al estar basada enteramente en la vida de Bukowski, en esta novela encontraremos referencias a importantes personajes como Sean Penn, Madonna y David Lynch. Una sátira implacable al estilo de vida norteamericano y sus falsos ídolos.

Como recomendación adicional, dejo una lista de otras obras de Bukowski:

1.- Pulp: se trata de la última novela escrita por Bukowski. No la incluí en el apartado anterior debido a que no sigue el hilo conductor biográfico de Henry Chinaski (aunque sí se le menciona). Se trata de una burla del propio Bukowski a las novelas de folletín (las Pulp Fiction, algo así como nuestro muy querido Libro vaquero), tanto así que el libro está dedicado “a la mala escritura”, y efectivamente, es una de las novelas más aburridas que he leído, aunque es imprescindible para los fans.

2.- Escritos de un viejo indecente: este texto es la recopilación de catorce meses de una columna semanal que Bukowski escribió para Open City, un periódico underground dirigido por uno de sus amigos. Dicha columna fue la que catapultó a Bukowski a la fama y el reconocimiento.

3.- El capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco: recopilación del diario de los últimos días de Bukowski. Sin lugar a dudas, y dado que se trata de un Bukowski ya viejo y a punto de morir, podemos observar a un autor más introspectivo, filosófico y reflexivo.

4.- Se busca una mujer y La máquina de follar: ambos textos son recopilación de cuentos y narraciones cortas del autor.

En lo personal, considero que la obra de Bukowski puede tener la profundidad que cada quien sea capaz de encontrar en ella, y aun cuando no se le encuentre nada de profundo queda la siguiente interrogante: ¿quién dijo que toda la literatura tenía que ser necesariamente profunda? A veces una cerveza y un buen libro de Bukowski pueden ser las mejores armas para disfrutar de un tedioso sábado por la noche, o para no volver insoportable el periodo de tiempo existente para entrar y dar clases entre el horario del turno vespertino al nocturno, como lo fueron para un servidor.   

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“Pictures of you”

Hace un par de días decidí que era hora de organizar todo mi archivo fotográfico, tarea que llevo años posponiendo por las razones que ahora les contaré. Para mí, ver mi vida en aquellos fragmentos de realidad que se llaman “fotografías”, más allá de contentarme, se convierten casi en una automática declaración sobre cómo parece … Leer Más “Pictures of you”

Elvis nunca se equivoca, o el libro que me salvó la vida

Existen libros que por el momento de la vida que estamos viviendo definitivamente nos dejan una marca; en esta ocasión quiero hablarles de un texto que marcó la época más difícil por la que he tenido que atravesar.

La semana en que murió mi hermano fue la más complicada de toda mi vida. Faltaba algo: la música no se escuchaba igual, los colores de la vida se tornaron opacos; era como si algo doliera en cada minuto que acontecía. En esos días, y para intentar mitigar el dolor, decidí hacer lo que más me gusta hacer: pasearme por una librería. Llegué a una de las librerías ubicadas en Miguel Ángel de Quevedo, e inmediatamente tomé un libro que llamó mi atención: no conocía al autor y tampoco sabía de qué se trataba, pero lo retiré de la estantería y lo compré.

Unos cuantos minutos después bajé a la cafetería de la misma librería, pedí un café americano y comencé a hojear el libro. Lo primero que noté fue el nombre del autor: Rodrigo Morlesin, observé que había nacido en la Ciudad de México y que su banda favorita era The Cure (demasiadas coincidencias, pensé). En esos momentos no tuve la oportunidad de leer el texto, por el contrario, comencé a escribir un primer borrador de las palabras que pronunciaría en el funeral de mi querido hermano, el cual tendría lugar unos días después.

Los días pasaron grises, lentos y dolorosos, y posteriormente, tuve que darle el último adiós al compañero de toda mi vida. La vida siguió, de manera cruel, y creí que encontraría consuelo en el texto que había adquirido unos días antes: enorme error, porque la historia resultó ser un relato bastante cercano a lo que yo vivía en ese entonces.

Elvis nunca se equivoca nos cuenta la historia de un cachorro callejero abandonado en un mundo por más difícil y hostil. Es él quien nos cuenta el calvario que debe atravesar día con día para no morir de hambre o simplemente para pasar la noche. Su suerte cambia cuando, al ser salvajemente atropellado, llega a un hogar, donde Ana, una linda niña de muy corta edad lo convierte en su mejor amigo. Elvis – que es el nombre que la nueva familia le ha asignado – nos cuenta todas las aventuras que vive en su nueva casa, hasta que la desgracia se hace de nueva cuenta presente.

Advertencia: que no los engañen las tiernas ilustraciones de Satoshi Kitamura ni la brevedad de la historia, Elvis nunca se equivoca es un texto profundo y amargo que trata el tema de la muerte. Todo aquel que haya perdido a un ser querido (ya sea animal o ser humano), no podrá controlar las lágrimas en más de una ocasión.

Tal y como lo comenté, probablemente era el libro menos adecuado para mí tras el fallecimiento de mi mejor amigo, sin embargo, al leerlo, Elvis nunca se equivoca me hizo sentir que no estaba tan solo, y fue un libro que, después de todo, me dio un consuelo que no esperaba encontrar. No creo mucho en el destino, pero probablemente algo o alguien puso ese libro en mi camino aquella lluviosa y fría tarde que entré a aquella librería. Y ahora puedo decir que es uno de los libros que con más cariño atesoro, y que sin lugar a dudas recomiendo a todos y cada uno de ustedes.

Elvis nunca se equivoca fue un compañero importante en uno de los momentos más tristes de mi vida. Hay libros que nos cambian la vida, y hay otros que nos la salvan; ¿Ustedes qué opinan?

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Humor y guerra nuclear

¿Qué pensarían si les dijera que una película de comedia estuvo a punto de ocasionar un conflicto diplomático de dimensiones globales, involucrando la activación de ojivas nucleares y, en consecuencia, el exterminio de miles de seres humanos? No, no estoy exagerando, eso es lo que a más de uno nos pareció que podía ocurrir con el estreno de The Interview, protagonizada por Seth Rogen (Superbad y Knocked Up) y James Franco (Spiderman y Pineapple Express) y producida por Evan Goldberg y el mismo Seth Rogen.

Antes de entrar en detalles me gustaría decir que, al igual que otra cinta producida por Rogen y Goldberg, This Is The End, The Interview, en opinión de un humilde servidor, se trata de una obra de arte de la comedia norteamericana de los últimos veinte años, lo que la vuelve incluso más irónica cuando se le agrega esa “pizca” de humor negro de saber que la cinta estuvo muy cerca de ocasionar lo que, probablemente, a mediano o largo plazo se hubiese convertido en la Tercera Guerra Mundial (no, les juro que no estoy exagerando).

En este punto más de uno de ustedes estará pensando: “¿de qué puede tratar una película que casi ocasiona un conflicto bélico de tales proporciones?”, la respuesta es muy fácil: la cinta muestra toda una conspiración dirigida por el gobierno estadounidense para asesinar al líder norcoreano Kim Jong-Un. ¿Quizá un poco de contexto histórico? ¡De acuerdo!

En el marco del fin de la Segunda Guerra Mundial, se habían ya configurado, en gran medida, los dos bloques políticos, económicos, culturales e ideológicos que estarían peleando entre sí por más de cuarenta años en la denominada Guerra Fría. El bloque capitalista estaba liderado por los Estados Unidos de Norteamérica, gobierno que para la restauración económica de las potencias europeas propone El Plan Marshall, lo que en buena parte ayudó a la consolidación de la OTAN, encabezada, de nueva cuenta, por Estados Unidos; por otro lado, la Unión Soviética que abanderaba al bloque comunista formuló el Pacto de Varsovia, el cual prometía ayuda militar a todos los países inscritos en él, siempre y cuando se entendiera que con la participación en dicho pacto se accedía de manera implícita a no aceptar ningún tipo de ayuda o colaboración ni de Estados Unidos ni de sus aliados; la Guerra Fría había comenzado.

Considerado por muchos como el primer conflicto oficial de la Guerra Fría, La Guerra de Corea, iniciada en 1950, enfrentó a ambas potencias, ya que el bloque capitalista apoyaba a Corea del Sur, mientras que el bloque comunista apoyaba a Corea del Norte, la cual para ese momento, y es pertinente mencionarlo, estaba dirigida por Kim Il-Sung, abuelo del presente líder norcoreano. Si bien se firmaron acuerdos de paz en 1953, hasta el día de hoy las tensiones entre las dos Coreas siguen estando presentes, hasta el punto en que la frontera de dichas naciones es la zona más militarizada a nivel mundial.

¿Cómo diablos se relaciona todo esto con una película protagonizada por el regordete actor de Zack And Miri Make A Porno y por el hijo del Duende Verde? Bueno, como ya dijimos, la película muestra de manera explícita el asesinato de Kim Jong-Un, y sobra decir que los desacuerdos entre Corea del Norte y los Estados Unidos siguen vigentes, al grado en que cada prueba con misiles nucleares por parte de Corea del Norte es celebrada como un acto de fiesta nacional, en la que se dice que cada vez se está más cerca de llegar al cometido deseado: lograr un armamento lo suficientemente fuerte como para acabar con los Estados Unidos de Norteamérica.

Por su parte, Estados Unidos tampoco ha visto nunca a Corea del Norte con buenos ojos, lo que se demuestra en la instalación de numerosas bases militares en Corea del Sur y en Japón. A todo esto añadan a Rusia y China, a la Unión Europea y al conflicto entre Israel y Palestina y: ¡voilà! Tenemos una Tercera Guerra Mundial.

¿Siguen pensando que todo esto suena exagerado? Sólo hace falta recordar el caso de Otto Warmbier, joven estadounidense de 21 años de edad que en marzo del año 2016 fue condenado por el gobierno de Corea del Norte a 15 años de trabajos forzados por robar un poster de propaganda perteneciente al hotel en el que se hospedaba, y quien, desafortunadamente, terminó perdiendo la vida.

Dicho todo lo anterior, quizá pueda comprenderse el por qué Kim Jong-Un calificó como “un acto terrorista” el estreno de The Interview en Estados Unidos, y mencionó que, si Estados Unidos se atrevía a estrenar esa película, esperaran otro 11 de septiembre (¡les juro que no es broma!). Por su parte, el gobierno del entonces presidente Barack Obama dijo que esa amenaza atentaba de manera directa contra la libre expresión y que de ninguna manera se doblegarían ante ningún tipo de ultimato por parte del gobierno de Corea del Norte, por lo que dicha nación refrendó que en cada cine norteamericano donde se estrenara The Interview, habría una bomba.

La respuesta fue la siguiente: la cancelación del estreno en la mayoría de los cines de Estados Unidos, y con ello, una de las películas con más descargas, legales e ilegales, de la historia de Internet.

No voy a hablar nada sobre la película como tal, prefiero platicar con ustedes por medio de los comentarios sobre qué les pareció en caso de haberla visto ya, o para los que ahora tienen planeado buscarla, me gustaría poder saber qué les pareció una vez que la hayan analizado. Un buen combo que recomiendo es ver The Interview y, posteriormente, el excelente documental titulado The Propaganda Game, filme que ahonda en ese mundo hermético y misterioso llamado Corea del Norte. Así que, sin más por el momento, me despido esperando sus comentarios.

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“F is for Family”: ¿un retrato “normal” de la familia norteamericana?

Los que hayan estado siguiendo este, su humilde blog, recordarán que hace unas cuantas semanas escribí sobre BoJack Horseman, serie animada original de Netflix que ha sabido combinar con maestría la comedia, la tragedia, la sátira política y otros elementos de crítica social. Ahora vengo a platicarles sobre otra serie que, al igual que BoJack, maneja todos estos tópicos y pertenece a la misma plataforma de transmisión por streaming. F Is For Family relata la vida de Frank Murphy, veterano de la Guerra de Corea que, después de un embarazo no planeado, se ve obligado a integrarse a la vida típica de padre de familia norteamericano de los suburbios. Desde la divertida introducción acompañada del tema Come And Get Your Love a cargo de Redbone, nos sumergimos en la tragicomedia de la biografía de Frank, con la que más de uno podríamos identificarnos, ya que se trata de la entrada muchas veces forzada a la vida adulta.

La serie está ubicada en los años 70’s, la difícil época en la que el American Way Of Life comenzaba a mostrar algunas de sus más serias grietas e imperfecciones, las cuales explotarían de manera definitiva durante el gobierno de Ronald Reagan, unos cuantos años después, momento en el que las nuevas políticas económicas implementadas por ese gobierno terminarían de una vez por todas con la comodidad que la clase media norteamericana había tenido desde la posguerra.

Bajo la producción de Vince Vaughn, y con actores de alto renombre como Justin Long en el papel de Kevin, el hijo mayor de la familia Murphy, F Is For Family es una serie que, más allá de las risas que puede provocar (que sí las provoca con mucha frecuencia) pone sobre la mesa una serie de discusiones, tales como el abuso de ciertas sustancias o la sexualidad infantil.

Frank Murphy es un personaje difícil con el que, a pesar de su difícil carácter y su iracunda personalidad, uno no puede dejar de empatizar con él. La serie muestra a Frank como alguien a quien las circunstancias lo han empujado hasta el límite de sus capacidades, y quien, como es típico de la clase media, los grandes placeres de su vida han quedado reducidos a ser el anfitrión de una noche de box o a comprar una televisión a color.

Por su parte, los hijos Murphy, Kevin, Maureen y Bill, son parte de un círculo familiar viciado y deben de soportar el maltrato de su padre, el cual, sin lugar a dudas los ama, pero no puede evitar ser un verdadero desgraciado con ellos en ciertos momentos, lo que se demuestra en la recurrencia de frases como These fucking kids y These animals, refiriéndose a ellos. La palabra clave es “familia”, y el show nos muestra cómo es que Frank intenta ser un padre ejemplar, sin embargo, no tiene las herramientas necesarias para poder hacerlo, ya que su propio padre no lo fue para él, por lo que se repiten ciertos patrones con Kevin, y en consecuencia presenciamos una relación conflictiva con pocas salidas a la vista. Aun así, la serie no deja de enternecer al mostrar un retrato real de una familia, cosa que se demuestra en que, al final del día y a pesar de todos los contratiempos, los Murphy no dejan de apoyarse y amarse de manera incondicional los unos a los otros.

F Is For Family no deja de llamar la atención del espectador debido al crudo reflejo de, como había dicho antes, una sociedad norteamericana en plena decadencia, mostrando como una ilusión el sueño americano que, tanto como norteamericanos y extranjeros han buscado con el pasar de las décadas, y que una serie como esta nos muestra que ese sueño no existe más que para unos cuantos.

Con su cuarta temporada ya disponible en Netflix, F Is For Family es, al igual que BoJack Horseman, un ejercicio serio de reflexión sobre algunos aspectos de una sociedad llena de patologías disfrazado de una excelente comedia animada.

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Por qué hay que ver BoJack Horseman

Después de haber terminado Breaking Bad estaba buscando una serie que pudiera estar al nivel del éxito protagonizado por Bryan Cranston. Por esa misma época me enteré del proyecto en el que participaba Aaron Paul, actor que interpretó a Jesse Pinkman en, precisamente, Breaking Bad. La serie iba sobre un caballo llamado BoJack Horseman, y … Leer Más Por qué hay que ver BoJack Horseman

Por qué hay que ver BoJack Horseman

Después de haber terminado Breaking Bad estaba buscando una serie que pudiera estar al nivel del éxito protagonizado por Bryan Cranston. Por esa misma época me enteré del proyecto en el que participaba Aaron Paul, actor que interpretó a Jesse Pinkman en, precisamente, Breaking Bad. La serie iba sobre un caballo llamado BoJack Horseman, y según pude enterarme, se trataba de dibujos animados dentro del género de la comedia. Después de haber visto el primer capítulo quedé un tanto desanimado, ya que me pareció que no se trataba de nada extraordinario, y dejé de verla de manera inmediata. Pasó aproximadamente 1 año, y en una noche de aburrimiento, mi hermano y yo decidimos que podíamos ver BoJack Horseman; le di otra oportunidad a la serie, y en menos de una semana ya habíamos terminado la primera temporada completa, sabiendo que nos encontrábamos ante una verdadera joya del catálogo de Netflix.

Lo primero que hizo BoJack Horseman fue “matarme de la risa”. Se trata de un humor bastante peculiar y que es difícil de digerir, aun así, en cada capítulo no podía dejar de soltar una carcajada tras otra, sin embargo, conforme fue avanzando la serie, algunos otros aspectos me dejaron ver que no estaba ante una comedia común y corriente. Cada uno de los personajes se fueron volviendo profundos y complicados, y los tópicos a tratar fueron tornándose más oscuros y reflexivos. Para el final de esa primera temporada, entendí que BoJack Horseman era una serie que tenía que ver con todo, menos con una comedia de simple entretenimiento.

BoJack Horseman es una serie que atrapa desde su estética, en la que nos adentramos en un mundo extraño donde animales antropomóficos y los seres humanos conviven en la cotidianidad. Pero, a todo esto, ¿de qué va BoJack Horseman? El protagonista es un caballo de 50 años que, en los 90’s tuvo un gran éxito en una sitcom – o “comedia de situación” por su traducción al español, como Papá soltero o Married…With Children, por mencionar sólo dos ejemplos–. Pasados ya muchos años de ese éxito frívolo en la pantalla chica, BoJack es un personaje que no tiene nada por qué vivir, y que únicamente soporta el día a día aferrándose a su propio pasado; es la sombra de un recuerdo la que se traduce en la única garantía de su propio quehacer en la vida. Las cosas se complican cuando, a petición de una editorial en quiebra, BoJack debe entregar un libro autobiográfico, y a partir de ahí se desarrolla la serie.

Bojack Horseman, para decirlo de una vez por todas, es una fuerte declaración sobre los tiempos en que vivimos. Temas como el matrimonio, el divorcio, la enfermedad, la muerte, el maltrato infantil, la depresión, el suicidio, el aborto, la familia, el abuso de sustancias, las relaciones de pareja, el mundo hipócrita y vacío de las celebridades, el egoísmo inherente a cada individuo en un mundo donde “triunfar” parece ser lo más importante y el sentido de la vida en general, entre muchos otros asuntos, son manejados de una forma sutil y profunda en esta serie.

BoJack, en particular, es un personaje tan complicado y humano (a pesar de ser un caballo) que nos obliga a voltear a ver ese lado oscuro de la existencia. Él es un megalómano excéntrico y disfuncional, con un serio desequilibrio emocional que es incapaz de mostrar empatía para con cualquiera de las personas (y animales, en este caso) que lo rodean. A sus 50 años de vida, BoJack no le encuentra sentido a nada de lo que le acontece. El actor Will Arnett, encargado de darle vida a BoJack incluso tuvo que asistir a terapia psicológica al encontrarse tan metido en el difícil papel. No sólo él, sino que todos los personajes de la serie tienen vidas difíciles que apenas pueden sostener. Como decía Kierkegaard, todos sufren ya sea por “falta de vida”, o por “exceso de vida”; aun los personajes que parecen, en principio, más frívolos y despreocupados, no dejan de tener que lidiar con todos los asuntos que les acontecen.

Podría seguir escribiendo cuartillas y cuartillas sobre BoJack Horseman, pero con el ánimo de resumir, aquí enlisto algunos momentos memorables sobre la serie:

1.- El capítulo #11 de la primera temporada llamado “Downer ending” nos transporta a un mundo similar al de Miedo y asco en Las Vegas. Al entrar en un viaje lleno de drogas, BoJack debe enfrentar a varios de los demonios que lleva por dentro. Visual y emocionalmente, este episodio resulta ser un shock para el espectador.

2.- El episodio #4 de la tercera temporada, a mi parecer, se encuentra a la altura de cualquier cortometraje animado que haya sido nominado para un Óscar. En él, podemos ver una de las partes más tiernas y humanas de BoJack, al encontrarse con la figura de una pequeña niña, la que le recuerda la vida amorosa y paternal que nunca tuvo y que dejó ir por un montón de otras cosas. El trabajo de edición y la producción sonora es simplemente impecable en este capítulo.

3.- Existe un momento de la serie donde BoJack toca fondo, y el diálogo donde le pide a Diane, amiga y escritora, que le diga que debajo de todo lo autodestructivo y nocivo que él resulta ser existe bondad en su persona, es sencillamente desgarrador.

4.- He cuidado mucho no incluir ningún spoiler, por lo que sólo diré que, la frase mencionada por el personaje de Sarah-Lynn, “I wanna be an architect” en el capítulo #11 de la tercera temporada, es una de las más tristes que he presenciado en una serie de televisión.

La serie actualmente ha llegado a su fin, por lo que, si no la has visto y deseas empezar un largo maratón de una de las series más polémicas, aclamadas y galardonadas de nuestros últimos tiempos, puedes hacerlo sin ningún problema.

¿Y ustedes que ya vieron BoJack Horseman, qué opinan? ¿Y ustedes que no la han visto, qué diablos esperan para hacerlo?

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10 canciones de Led Zeppelin que tienes que escuchar

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10 canciones de Led Zeppelin que tienes que escuchar

Led Zeppelin fue una de esas bandas que marcó mi adolescencia. Yo tenía – si mal no recuerdo – quince años cuando llegué a mi casa con el disco Remasters que había comprado por curiosidad; eran ya muchas las opiniones de varios amigos de “la prepa”, los cuales insistían que debía escuchar a esa banda. Desde la primera vez que puse atención a la furiosa guitarra eléctrica de Jimmy Page en Communication Breakdown, no dejé de escuchar a Zeppelin una y otra vez, hasta la fecha.

Esta semana desempolvé por azares del destino mi Physical Graffiti, una de las obras más sólidas del cuarteto, por lo que decidí que ahora escribiría una lista, a manera de recomendación, de mis diez canciones favoritas de Led Zeppelin.

Esta lista es tanto para fans de la banda, como para aquellos que conozcan poco o nada de ellos y deseen “entrarle” de lleno a la música de la legendaria banda de rock. Así que, sin más, he aquí la lista:

1.- The Girl I Love She Got Long Black Wavy Hair: perteneciente a las sesiones de la BBC, esta canción nos deja escuchar a un Led Zeppelin en su estado más salvaje. Con un riff de guitarra que nos hará ponernos a bailar durante tres minutos de manera ininterrumpida, la presente canción es, sin lugar a dudas, uno de los testimonios más fieles de lo bien que sonaba Zeppelin en vivo.

2.- The Rain Song: puedo decir sin miedo a equivocarme que The Rain Song de Led Zeppelin es una de las melodías más hermosas que he escuchado en mi vida. Es una de esas canciones que sólo Led Zeppelin pudo haber escrito, mezclando la nostalgia más delicada con la rabia de la batería de Bonzo Bonham y la voz de Robert Plant. Recomiendo escuchar la versión del álbum en vivo The Song Remains The Same, aunque la original del Houses Of The Holy no se queda atrás. Es una de esas canciones que corro a poner cuando, poco a poco, las gotas de lluvia comienzan a golpetear la ventana.

3.- Hot Dog: una pieza que demuestra la influencia del country y el rockabilly de los 50’s en la alineación británica. Con una letra divertida y un ritmo frenético, Hot Dog es una de esas canciones que probablemente no reflejan el genio artístico de la banda, pero que no dejan de ser tres minutos que pueden convertirse en uno de los momentos predilectos de la discografía de Zeppelin para más de uno.

4.- The Lemon Song: perteneciente al Led Zeppelin II, The Lemon Song es un blues con una letra bastante sugestiva; se trata de una pieza donde cada uno de los instrumentos está en su lugar, de manera que mientras la guitarra de Page no deja de sonar, el bajo de John Paul Jones nos sorprende con una epicúrea aparición. Un blues crudo y aparatoso, pero a la vez lleno de sensualidad. 

5.- Tangerine: una de las piezas más nostálgicas de la agrupación británica. Desde el casi imperceptible conteo en voz baja que antecede a la canción, hasta la maravilla acústica que alcanza la guitarra de Page, y una voz llena de dolor, cortesía de Robert Plant, Tangerine se corona como una de esas delicias escondidas en toda la discografía de Led Zeppelin. La canción se torna más sentimental cuando se tiene en cuenta que es la melodía que pone fin a la célebre película de Cameron Crowe, Almost Famous, cinta que, cabe mencionar, resulta ser un relato autobiográfico del cineasta, el cual se fue de gira con Led Zeppelin durante los años 70’s.

6.- Going To California: esta es una de esas canciones que se pueden escuchar más de mil veces, empero, siempre sonará como si fuese la primera vez. El juego cadencioso que se puede presenciar en esta pieza entre la guitarra de Page, la mandolina de Jones y la voz de Plant resulta ser una delicia para el oído. Con una letra que suena a poesía, Going To California es una muestra de cómo se debe introducir una canción acústica en uno de los discos que inventó el Heavy Metal, es decir, el Untitled, más comúnmente conocido como Led Zeppelin IV.

7.- When The Levee Breaks: hablando de la invención del Heavy Metal, la presente canción de Zeppelin es una bofetada dura y directa a todos los escépticos que dudan de la autoría de dicho género en manos de Plant, Page, Jones y Bonham. Del mismo Untitled de 1972, When The Levee Breaks es un torbellino ascendente que no deja de arrastrarnos durante casi ocho minutos. La guitarra de Page y la batería de Bonham no dejan dudas sobre el lugar de Zeppelin con este cuarto disco, junto con el Paranoid de Black Sabbath y el Machine Head de Deep Purple sobre quiénes son los padres del Metal.

8.- Bron-Yr-Aur/Boogie With Stu/Black Country Woman: la verdad es que esta octava posición es una trampa flagrante, ya que estoy colocando tres canciones del ya mencionado Physical Graffiti. disco que demuestra lo dicho por Homero Simpson: “el rock alcanzó la perfección en 1974, es un hecho científico”

9.- Achilles Last Stand: si yo tuviera que resumir a Led Zeppelin en una canción, sería ésta. Achilles Last Stand llega a puntos épicos que ninguna otra obra de Zeppelin logra conseguir. Es una canción que habla sobre la fractura de tobillo que sufrió Plant, la cual vino acompañada por una serie de otros eventos desafortunados, como la muerte de su hijo (hecho del que las malas lenguas cuentan que todo fue desencadenado por la incursión de Jimmy Page en las ciencias oscuras). A través de diez minutos con veintitrés segundos, cada uno de los integrantes de Led Zeppelin exponen la maestría en lo que a cada uno concierne: las vocales de Plant son excelsas; la guitarra de Page no tiene comparación; el bajo de John Paul Jones es incansable; la batería de Bonham despide furia como ninguna otra batería lo había hecho hasta ese momento. En conclusión, con Achilles Last Stand, perteneciente al penúltimo disco de estudio de la banda con sus cuatro miembros en vida, se demuestra el por qué la banda terminó a la muerte de Bonham: Led Zeppelin no podía ser Led Zeppelin sin uno de sus cuatro miembros originales.

10.- Tea For One: si tuviera que elegir una palabra con la cual describir esta canción sería “dolor”, y es que sí, desde la primera nota, Tea For One duele. Una pieza que nos recuerda por momentos a la épica Since I’ve Been Loving, pero con una cadencia más lenta, que nos recuerda a los inicios más bucólicos de la música blues. Tea For One es una de esas canciones que nos sumerge en una atmosfera de la cual es imposible escapar, y que, en mi humilde opinión, es una de las muestras imprescindibles para poder comprender a Zeppelin en su totalidad.

¿Qué opinan de la lista?, ¿Cuáles son sus canciones favoritas de Led Zeppelin?, ¿Conocían alguna de esta lista? Espero su respuesta en la caja de comentarios. ¡Saludos!

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10 canciones de The Cure para el otoño

Desde que tenía aproximadamente catorce años, recuerdo bien, ya era un fan de The Cure declarado, y hasta la fecha puedo decir sin miedo a equivocarme que se trata de mi banda favorita. También puedo recordar que, desde ese entonces, una vez que el verano había quedado atrás y las hojas de los árboles comenzaban a caer, dejando detrás de sí todo un asfalto lleno de esa carpeta parda, la cual es removida por un viento lánguido y nostálgico, en mi mente comenzaban a sonar varias melodías pertenecientes al conjunto británico.

Hoy fue uno de esos días en los que comencé a reconocer ese otoño que ya está aquí, y con él, llegaron a mi memoria varias de esas melodías que les comento. He aquí una lista de 10 canciones de The Cure para todo el que quiera, sea fan de la banda o no, llenar sus sienes con aquellos melancólicos acordes:

1.- Cloudberry: perteneciente a las sesiones perdidas del disco Wish de 1992 y que fueron recopiladas en la cinta de Lost Wishes, esta pieza instrumental nos transporta a lugares que, muy probablemente, desconocíamos antes de escucharla. Se trata de una grabación llena de tristeza y añoranza, que nos sumerge en un estado en el que, difícilmente, podríamos diferenciar lo onírico de lo real. Tal y como mencioné, se trata de una pieza instrumental, lo que no dificulta que, para los que ya conozcan a la banda, aparezca inmediatamente el sello de The Cure aun sin la inconfundible voz de Robert Smith. Nada como irse a un alejado jardín en una tarde en la que el sol esté a punto de desvanecerse y escuchar esta canción.

2.-  Play: este b-side del sencillo High, de igual manera perteneciente al disco Wish, nos sumerge en las últimas palabras que un desdichado amante dirige a su pareja en el momento de la inevitable ruptura amorosa. Es una melodía lenta y llena de arrepentimiento, pero que no deja de sorprender por su belleza.

3.- This Twilight Garden: “I lift my lips from kissing you, to kiss the sky cloud soft and blue” son las primeras líneas de esta canción de The Cure que, por su forma y contenido, podrían asemejarse más a un poema. La canción en cuestión crea ciertas imágenes mentales que bien podrían recordarnos al jardín descrito en el cuento gótico de “La hija de Rappaccini” de Nathaniel Hawthorne, y que nos conducen a uno de esos lugares que, aparentemente, sólo existen en los sueños.

4.Where The Birds Always Sing: proveniente de unos de los discos más aclamados de The CureBloodflowers del año 2000 – esta canción nos sumerge en una profunda reflexión, mientras que no deja de seducirnos y hacernos pensar en ese otro mundo que creamos en nuestras mentes y que parece estar tan alejado, pero en el cual por momentos llegamos a refugiarnos.

5.- Homesick: una de las piezas más desgarradoras de The Cure, perteneciente al que, para mi gusto, es el mejor disco que se ha grabado en toda la historia de la música rock. Disintegration es ese álbum que creó atmosferas y sentimientos que, hasta ese momento, nunca habían sido musicalizados. Homesick, en particular, aborda la representación del sentimiento de la nostalgia (traducción literal del término Homesick). La canción va en un crescendo, incorporando instrumentos para llegar a la lastimosa voz de Robert Smith, y finalmente, desvanecer el sonido hasta llegar al silencio.

6.The Big Hand: otro b-side que brilla por su propia cuenta, al grado que pudo haber sido el sencillo y no el lado-b. Desde que escuchaba esta canción en mi época de adolescencia, no podía dejar de conmoverme por la grisácea atmosfera llena de tristeza que esta melodía produce. Con unas líricas con tonos más oscuros que claros, la canción nos habla sobre aquellas cosas que determinan nuestra existencia y parecen manejar nuestra vida a su antojo y en contra de nuestra voluntad, llevándonos, tarde o temprano, a la infelicidad.

7.- Before Three: en el año 2004, The Cure nos sorprendió a todos sus fans con su primer disco homónimo, y aunque hubo bastantes opiniones encontradas, la verdad es que para la mayoría de nosotros significó un álbum sólido y de buena calidad. Más allá de The End Of The World, primer sencillo de este disco y una de las piezas más conocidas de la banda, Before Three es la canción que integro a esta lista. Con una de las mejores letras escritas por Robert Smith (y eso ya es mucho decir), Before Three es, al igual que This Twilight Garden, una melodía que evoca pasajes que, probablemente, creíamos que sólo se hallaban en el mundo de los sueños.

8.- Doing The Unstuck (Demo): hace unos años, cuando uno buscaba alguna rareza de The Cure o de cualquier otra banda de rock, la mayoría de las veces era necesario pasarse sábados completos en “El Chopo”, preguntando de puesto en puesto y examinando cada una de las grabaciones que se encontraban en éstos. Ahora, gracias a plataformas como YouTube es demasiado sencillo poder acceder a cualquiera de estas rarezas. De esta forma, ya no resulta difícil poder escuchar el demo de Doing The Unstuck, y es que si bien la canción original guarda ese ambiente nostálgico, no hay nada como escuchar el demo de esta canción mientras se observa por una ventana un atardecer cualquiera de otoño.

9.This Is A Lie: una de las canciones más conmovedoras de The Cure. This Is A Lie nos atrapa con su guitarra acústica y sus arreglos de violín y no da tregua alguna al que la escucha, y es que, ¿puede haber momento más amargo que el de cuando se descubre una mentira? Es justo ese sentimiento el que la canción logra transmitir (vale la pena escuchar la versión del Join The Dots, disco recopilatorio de b-sides, remixes, colaboraciones, etc.).

10.Push: esta es una de las canciones que más ha interpretado The Cure en sus últimas giras. La canción no tiene tintes oscuros ni mucho menos, pero en lo personal, siempre me transmite una enorme nostalgia, como por algo que se ha dejado atrás y se desea recuperar. Saber que la canción habla de un viaje en tren podría ser una buena pista de lo que Robert Smith quería compartir al escribir Push.

Así que esas son las 10 canciones de The Cure que recomiendo para este otoño. ¿Qué les han parecido?, ¿Las conocen? Dejen sus comentarios, y si les gustó esta lista háganmelo saber, y próximamente los dejaré con la continuación, es decir, 10 canciones de The Cure para el invierno. 

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Hace no mucho que recibí en mi hogar la grata visita de mi amigo “Godo”, y entre muchas de las cosas que se hablaron esa tarde, nos propusimos leer y discutir El Hombre de la Arena del célebre escritor alemán Ernst Theodor Amadeus Hoffmann.

Este era un cuento que yo ya conocía debido a que, hace ya unos cuantos años, tomé un curso de literatura gótica, en el cual, el profesor hizo énfasis en dos textos: el primero de ellos El Castillo de Otranto de Horace Walpole, escrito famoso por estar considerado como la primera obra literaria perteneciente al género de lo gótico y el terror; el segundo de ellos era El Hombre de la Arena de Hoffmann, el cual, según nos decía el maestro, se trataba de uno de los pilares y más grandes representantes de dicho género.

El hombre de la arena es uno de esos textos de los cuales es mejor no decir ni una palabra, no sólo porque existe el riesgo latente de arruinar algunos detalles o la totalidad de la historia, sino porque al callar sobre su contenido, no hacemos otra cosa más que aumentarle un aire misterioso y tenebroso a la obra en cuestión.

Lo que sí puedo decirles es que se trata de una delicia; en lo particular, me hizo revivir el amor por la literatura gótica. Gracias a esta lectura recordé a otros de mis pasajes favoritos en lo relativo a este género: reviví La sombra sobre Innsmouth de H.P. LovecraftEl pueblo blanco de Arthur MachenOtra vuelta de tuerca de Henry JamesEl cuervo de Allan PoeFausto de Goethe, entre otros.

La recomendación que me hizo el buen “Godo” y que ahora les hago a todos ustedes es la de complementar la lectura de El Hombre de la Arena con el estudio que Sigmund Freud realiza sobre dicha obra, intitulado como “Lo ominoso”.

En resumidas cuentas, se trata de un cuento constituido como todo un clásico de la literatura gótica y de terror que sorprende por su forma, y el cual hará que los vellos del brazo se les ericen a más de uno de ustedes. Por mi parte, me dispongo a continuar con otro trabajo del propio Hoffmann, el cual también vale la pena mencionar: Los elixires del diablo.

A título personal, recomiendo la colección perteneciente a la editorial Valdemar titulada “El Club de Diógenes”, en la cual encontrarán todos los títulos mencionados aquí y muchísimos más. Aunque los libros pertenecientes a dicha colección pueden resultar un tanto caros, la estética de cada una de las piezas, así como la traducción, los estudios preliminares y el aparato crítico valen mucho la pena.

¿Y ustedes, qué obras de terror gótico han leído? Si les interesa el tema, también pueden visualizar nuestro canal de YouTube, donde encontrarán un video titulado “Zorro en la noche: literatura gótica y de terror”, para seguir discutiendo sobre todas estas obras, ahora que nos encontramos en el mes del terror.

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