“Seis discos de rock mexicano que nadie te ha recomendado”

Nuestro país lleva años en los que la discusión entre muros, dimes y diretes sobre “nacionalismo y diplomacia” y el tema del consumo de los productos nacionales no han sido poco recurrentes, por lo que se me ocurrió que era buen momento para recomendarles a todos ustedes seis discos de rock mexicano que, muy probablemente, sólo algunos de ustedes hayan escuchado. Lo último se debe a que se trata de grabaciones que pertenecen al sub-género conocido como “rock urbano”. En realidad, el término no es muy bien visto ni por la mayoría de los conocedores del rock en México, ni por las bandas integrantes de dicho movimiento, ya que la etiqueta “urbano” inició únicamente como una aproximación para traducir el término inglés de underground, es decir, todo aquel rock que no formaba (y sigue sin hacerlo) parte del rock comercial o, en un término utilizado más recientemente, del rock mainstream. Dicho lo anterior, en esta lista no encontrarás ni el Re de Café Tacuba, ni El circo de Maldita Vecindad, ni ningún álbum de los Caifanes o Zoé. Sin más que decir, aquí les dejo seis discos de rock mexicano que nadie les ha recomendado:

1.- Hotel Barcelona de Charlie Monttana: con más de treinta años de carrera, Charlie Monttana es, hoy por hoy, uno de los exponentes más importantes del rock en México. El maestro Monttana falleció apenas el pasado 28 de mayo. Conocido como “El Divo de Neza”, “El Verdadero Novio de México” o “El Vaquero Rocanrolero”, Charlie Monttana demuestra en Hotel Barcelona el por qué de aquella diversidad de motes. Se trata de una grabación donde hacen gala las trompetas y los saxofones, acompañados del rocanrol en su estado más puro y salvaje, pasando por increíbles arreglos de piano y acordeón, todo acompañado con la furia e inmundicia que ha caracterizado a Charlie Monttana desde sus primeros pasos. Canciones como “Llegaste borracha”, “Por eso te quiero yo” o “Pinche Pancho” son muestra de lo anterior; a la par, el disco tiene momentos donde se tocan fibras sensibles, como en la canción “Sola”, que cuenta las desventuras etílicas de una chica solitaria: “Recuerdo haberte visto borracha en una chelería del Chopo, empapada de cerveza […] ‘necesito que me amen, no voy a dormir sola esta noche’”. Uno de mis discos favoritos y una verdadera joya que hay que darse la oportunidad de escuchar.

2.- Valedores juveniles del Haragán y Cia: cualquiera que se haya subido alguna vez a “la pesera” o al metro de la Ciudad de México ha escuchado alguna de las canciones (o varias) de este disco, y es que todas – ¡todas! – las piezas de esta grabación se han convertido en himnos de “la banda” con el pasar de las décadas. Desde “Él no lo mató” hasta “Basuras” pasando por “No estoy muerto” todas son canciones impregnadas de rocanrol y sentimiento, fieles documentos de esa selva de asfalto llena de perros muertos y niños en avanzado estado de ebriedad.

3.- Trolebús en sentido contrario de Trolebús: “ayer me acordé de ti mirando a dos perros hacer el amor” es la frase con la que comienza “Balada chilanga”, uno de los puntos más exquisitos de este disco. Nos encontramos ante una grabación que no deja de sorprender por su ritmo y sus letras, todas ellas narraciones de la vida cotidiana, tal y como lo demuestra “Barata y descontón” que cuenta una riña entre pandillas de barrios antagónicos: “Una tropa regandalla se ha manchado con el chavo, y fue a traer a su banda pa’ que le haga el paro”, o “El trolebús”, que cuenta el fastidio enajenante e interminable de, día tras días, tomar el transporte público: “Colgado del tubo a medio desvelo despiertas en el trolebús, sudando el boleto apretado en las manos, sudando entre la multitud”. Vale la pena también mencionar “Agua de riñón”, denuncia de carácter político. Trolebús en sentido contrario es un disco obligado para todo aquel que se jacte de ser conocedor del rock en México.

4.- Ella ya murió de Sangre Avándaro: No ha habido nadie a quien yo haya recomendado este disco y no lo haya amado. Se trata de una grabación llena de blues y rabia. Hay un grito desesperado en este disco, uno que se deja ver en temas como “Políticos huevones”, una protesta implacable contra el sistema político mexicano y aquellos que se autodenominan como los representantes del pueblo. En “Él se largó” se cuenta la historia de un joven cualquiera, inadaptado a todas luces, que “ante tanta enajenación” decide salir del país, sólo para terminar volviéndose total y absolutamente loco. El disco también tiene canciones que, para cualquier adolorido o adolorida, se convertirán prontamente en himnos para la borrachera, como “Déjalo” o “Con el esqueleto profundo”.  Sin lugar a dudas, una obra sólida se le vea por donde se le vea.

5.- Andén acústico de Sur 16: decidí no meter en esta lista Hurbanistorias de Rodrigo González debido a que “El Rockdrigo” está considerado como parte del movimiento denominado como “Rock rupestre” más que en el del “Rock urbano”, así que cuando pensé en un disco que se le asemejara, vino a mi mente Andén acústico de Sur 16. Andén acústico es una grabación compuesta por canciones llenas de puro sentimiento callejero. Piezas como “Policía chacal”, “Ángel callejero” o “Calles húmedas” son relatos melancólicos sobre el día a día de esta ciudad tan llena de matices. Otra vez, para los adoloridos recomiendo “En dos”, canción que al escucharla se les “quemarán las manos” por hablarle al ex-novio o la ex-novia y pedirle que lo vuelvan a intentar.

6.- Viajero de Banda Bostik: conocida como “La banda de las bandas”, la Bostik demuestra en este disco cómo es que se ganaron tan alto peldaño dentro de la pléyade de bandas de “urbano”. Viajero es un álbum que no deja de impresionar por la rudeza de sus acordes y sus letras, todas ellas una mezcla de sentimiento a flor de piel y denuncia: “la lluvia cae y el viento sopla triste, y mis recuerdos son tristeza y dolor, recordando a la madre triste que por el hijo inmigrante está pidiendo al Señor”. Otras canciones como “Dolor de madre”, “Tlatelolco” y “Reclusorio Barrientos” también son una buena prueba de ello. En palabras del propio “Guadaña”, líder y vocalista de la emblemática banda, mencionadas en el concierto de aniversario en el Teatro Metropólitan llevado a cabo el 8 de marzo del presente año, Viajero es el mejor disco de toda su carrera.

Para terminar, les dejó una frase de la canción llamada “Pinche vatito” de Charlie Monttana que me pareció adecuada para finalizar el presente texto, dado el contexto que mencioné en las primeras líneas: “Yo sé que tú pensabas que todo era gringo, que sentirte Mötley Crue era lo chido, ¡no, eso no es chido!”.

¿Y ustedes, ya conocían alguno de estos discos?

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