10 canciones de Led Zeppelin que tienes que escuchar

Led Zeppelin fue una de esas bandas que marcó mi adolescencia. Yo tenía – si mal no recuerdo – quince años cuando llegué a mi casa con el disco Remasters que había comprado por curiosidad; eran ya muchas las opiniones de varios amigos de “la prepa”, los cuales insistían que debía escuchar a esa banda. Desde la primera vez que puse atención a la furiosa guitarra eléctrica de Jimmy Page en Communication Breakdown, no dejé de escuchar a Zeppelin una y otra vez, hasta la fecha.

Esta semana desempolvé por azares del destino mi Physical Graffiti, una de las obras más sólidas del cuarteto, por lo que decidí que ahora escribiría una lista, a manera de recomendación, de mis diez canciones favoritas de Led Zeppelin.

Esta lista es tanto para fans de la banda, como para aquellos que conozcan poco o nada de ellos y deseen “entrarle” de lleno a la música de la legendaria banda de rock. Así que, sin más, he aquí la lista:

1.- The Girl I Love She Got Long Black Wavy Hair: perteneciente a las sesiones de la BBC, esta canción nos deja escuchar a un Led Zeppelin en su estado más salvaje. Con un riff de guitarra que nos hará ponernos a bailar durante tres minutos de manera ininterrumpida, la presente canción es, sin lugar a dudas, uno de los testimonios más fieles de lo bien que sonaba Zeppelin en vivo.

2.- The Rain Song: puedo decir sin miedo a equivocarme que The Rain Song de Led Zeppelin es una de las melodías más hermosas que he escuchado en mi vida. Es una de esas canciones que sólo Led Zeppelin pudo haber escrito, mezclando la nostalgia más delicada con la rabia de la batería de Bonzo Bonham y la voz de Robert Plant. Recomiendo escuchar la versión del álbum en vivo The Song Remains The Same, aunque la original del Houses Of The Holy no se queda atrás. Es una de esas canciones que corro a poner cuando, poco a poco, las gotas de lluvia comienzan a golpetear la ventana.

3.- Hot Dog: una pieza que demuestra la influencia del country y el rockabilly de los 50’s en la alineación británica. Con una letra divertida y un ritmo frenético, Hot Dog es una de esas canciones que probablemente no reflejan el genio artístico de la banda, pero que no dejan de ser tres minutos que pueden convertirse en uno de los momentos predilectos de la discografía de Zeppelin para más de uno.

4.- The Lemon Song: perteneciente al Led Zeppelin II, The Lemon Song es un blues con una letra bastante sugestiva; se trata de una pieza donde cada uno de los instrumentos está en su lugar, de manera que mientras la guitarra de Page no deja de sonar, el bajo de John Paul Jones nos sorprende con una epicúrea aparición. Un blues crudo y aparatoso, pero a la vez lleno de sensualidad. 

5.- Tangerine: una de las piezas más nostálgicas de la agrupación británica. Desde el casi imperceptible conteo en voz baja que antecede a la canción, hasta la maravilla acústica que alcanza la guitarra de Page, y una voz llena de dolor, cortesía de Robert Plant, Tangerine se corona como una de esas delicias escondidas en toda la discografía de Led Zeppelin. La canción se torna más sentimental cuando se tiene en cuenta que es la melodía que pone fin a la célebre película de Cameron Crowe, Almost Famous, cinta que, cabe mencionar, resulta ser un relato autobiográfico del cineasta, el cual se fue de gira con Led Zeppelin durante los años 70’s.

6.- Going To California: esta es una de esas canciones que se pueden escuchar más de mil veces, empero, siempre sonará como si fuese la primera vez. El juego cadencioso que se puede presenciar en esta pieza entre la guitarra de Page, la mandolina de Jones y la voz de Plant resulta ser una delicia para el oído. Con una letra que suena a poesía, Going To California es una muestra de cómo se debe introducir una canción acústica en uno de los discos que inventó el Heavy Metal, es decir, el Untitled, más comúnmente conocido como Led Zeppelin IV.

7.- When The Levee Breaks: hablando de la invención del Heavy Metal, la presente canción de Zeppelin es una bofetada dura y directa a todos los escépticos que dudan de la autoría de dicho género en manos de Plant, Page, Jones y Bonham. Del mismo Untitled de 1972, When The Levee Breaks es un torbellino ascendente que no deja de arrastrarnos durante casi ocho minutos. La guitarra de Page y la batería de Bonham no dejan dudas sobre el lugar de Zeppelin con este cuarto disco, junto con el Paranoid de Black Sabbath y el Machine Head de Deep Purple sobre quiénes son los padres del Metal.

8.- Bron-Yr-Aur/Boogie With Stu/Black Country Woman: la verdad es que esta octava posición es una trampa flagrante, ya que estoy colocando tres canciones del ya mencionado Physical Graffiti. disco que demuestra lo dicho por Homero Simpson: “el rock alcanzó la perfección en 1974, es un hecho científico”

9.- Achilles Last Stand: si yo tuviera que resumir a Led Zeppelin en una canción, sería ésta. Achilles Last Stand llega a puntos épicos que ninguna otra obra de Zeppelin logra conseguir. Es una canción que habla sobre la fractura de tobillo que sufrió Plant, la cual vino acompañada por una serie de otros eventos desafortunados, como la muerte de su hijo (hecho del que las malas lenguas cuentan que todo fue desencadenado por la incursión de Jimmy Page en las ciencias oscuras). A través de diez minutos con veintitrés segundos, cada uno de los integrantes de Led Zeppelin exponen la maestría en lo que a cada uno concierne: las vocales de Plant son excelsas; la guitarra de Page no tiene comparación; el bajo de John Paul Jones es incansable; la batería de Bonham despide furia como ninguna otra batería lo había hecho hasta ese momento. En conclusión, con Achilles Last Stand, perteneciente al penúltimo disco de estudio de la banda con sus cuatro miembros en vida, se demuestra el por qué la banda terminó a la muerte de Bonham: Led Zeppelin no podía ser Led Zeppelin sin uno de sus cuatro miembros originales.

10.- Tea For One: si tuviera que elegir una palabra con la cual describir esta canción sería “dolor”, y es que sí, desde la primera nota, Tea For One duele. Una pieza que nos recuerda por momentos a la épica Since I’ve Been Loving, pero con una cadencia más lenta, que nos recuerda a los inicios más bucólicos de la música blues. Tea For One es una de esas canciones que nos sumerge en una atmosfera de la cual es imposible escapar, y que, en mi humilde opinión, es una de las muestras imprescindibles para poder comprender a Zeppelin en su totalidad.

¿Qué opinan de la lista?, ¿Cuáles son sus canciones favoritas de Led Zeppelin?, ¿Conocían alguna de esta lista? Espero su respuesta en la caja de comentarios. ¡Saludos!

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10 canciones de The Cure para el otoño

Desde que tenía aproximadamente catorce años, recuerdo bien, ya era un fan de The Cure declarado, y hasta la fecha puedo decir sin miedo a equivocarme que se trata de mi banda favorita. También puedo recordar que, desde ese entonces, una vez que el verano había quedado atrás y las hojas de los árboles comenzaban a caer, dejando detrás de sí todo un asfalto lleno de esa carpeta parda, la cual es removida por un viento lánguido y nostálgico, en mi mente comenzaban a sonar varias melodías pertenecientes al conjunto británico.

Hoy fue uno de esos días en los que comencé a reconocer ese otoño que ya está aquí, y con él, llegaron a mi memoria varias de esas melodías que les comento. He aquí una lista de 10 canciones de The Cure para todo el que quiera, sea fan de la banda o no, llenar sus sienes con aquellos melancólicos acordes:

1.- Cloudberry: perteneciente a las sesiones perdidas del disco Wish de 1992 y que fueron recopiladas en la cinta de Lost Wishes, esta pieza instrumental nos transporta a lugares que, muy probablemente, desconocíamos antes de escucharla. Se trata de una grabación llena de tristeza y añoranza, que nos sumerge en un estado en el que, difícilmente, podríamos diferenciar lo onírico de lo real. Tal y como mencioné, se trata de una pieza instrumental, lo que no dificulta que, para los que ya conozcan a la banda, aparezca inmediatamente el sello de The Cure aun sin la inconfundible voz de Robert Smith. Nada como irse a un alejado jardín en una tarde en la que el sol esté a punto de desvanecerse y escuchar esta canción.

2.-  Play: este b-side del sencillo High, de igual manera perteneciente al disco Wish, nos sumerge en las últimas palabras que un desdichado amante dirige a su pareja en el momento de la inevitable ruptura amorosa. Es una melodía lenta y llena de arrepentimiento, pero que no deja de sorprender por su belleza.

3.- This Twilight Garden: “I lift my lips from kissing you, to kiss the sky cloud soft and blue” son las primeras líneas de esta canción de The Cure que, por su forma y contenido, podrían asemejarse más a un poema. La canción en cuestión crea ciertas imágenes mentales que bien podrían recordarnos al jardín descrito en el cuento gótico de “La hija de Rappaccini” de Nathaniel Hawthorne, y que nos conducen a uno de esos lugares que, aparentemente, sólo existen en los sueños.

4.Where The Birds Always Sing: proveniente de unos de los discos más aclamados de The CureBloodflowers del año 2000 – esta canción nos sumerge en una profunda reflexión, mientras que no deja de seducirnos y hacernos pensar en ese otro mundo que creamos en nuestras mentes y que parece estar tan alejado, pero en el cual por momentos llegamos a refugiarnos.

5.- Homesick: una de las piezas más desgarradoras de The Cure, perteneciente al que, para mi gusto, es el mejor disco que se ha grabado en toda la historia de la música rock. Disintegration es ese álbum que creó atmosferas y sentimientos que, hasta ese momento, nunca habían sido musicalizados. Homesick, en particular, aborda la representación del sentimiento de la nostalgia (traducción literal del término Homesick). La canción va en un crescendo, incorporando instrumentos para llegar a la lastimosa voz de Robert Smith, y finalmente, desvanecer el sonido hasta llegar al silencio.

6.The Big Hand: otro b-side que brilla por su propia cuenta, al grado que pudo haber sido el sencillo y no el lado-b. Desde que escuchaba esta canción en mi época de adolescencia, no podía dejar de conmoverme por la grisácea atmosfera llena de tristeza que esta melodía produce. Con unas líricas con tonos más oscuros que claros, la canción nos habla sobre aquellas cosas que determinan nuestra existencia y parecen manejar nuestra vida a su antojo y en contra de nuestra voluntad, llevándonos, tarde o temprano, a la infelicidad.

7.- Before Three: en el año 2004, The Cure nos sorprendió a todos sus fans con su primer disco homónimo, y aunque hubo bastantes opiniones encontradas, la verdad es que para la mayoría de nosotros significó un álbum sólido y de buena calidad. Más allá de The End Of The World, primer sencillo de este disco y una de las piezas más conocidas de la banda, Before Three es la canción que integro a esta lista. Con una de las mejores letras escritas por Robert Smith (y eso ya es mucho decir), Before Three es, al igual que This Twilight Garden, una melodía que evoca pasajes que, probablemente, creíamos que sólo se hallaban en el mundo de los sueños.

8.- Doing The Unstuck (Demo): hace unos años, cuando uno buscaba alguna rareza de The Cure o de cualquier otra banda de rock, la mayoría de las veces era necesario pasarse sábados completos en “El Chopo”, preguntando de puesto en puesto y examinando cada una de las grabaciones que se encontraban en éstos. Ahora, gracias a plataformas como YouTube es demasiado sencillo poder acceder a cualquiera de estas rarezas. De esta forma, ya no resulta difícil poder escuchar el demo de Doing The Unstuck, y es que si bien la canción original guarda ese ambiente nostálgico, no hay nada como escuchar el demo de esta canción mientras se observa por una ventana un atardecer cualquiera de otoño.

9.This Is A Lie: una de las canciones más conmovedoras de The Cure. This Is A Lie nos atrapa con su guitarra acústica y sus arreglos de violín y no da tregua alguna al que la escucha, y es que, ¿puede haber momento más amargo que el de cuando se descubre una mentira? Es justo ese sentimiento el que la canción logra transmitir (vale la pena escuchar la versión del Join The Dots, disco recopilatorio de b-sides, remixes, colaboraciones, etc.).

10.Push: esta es una de las canciones que más ha interpretado The Cure en sus últimas giras. La canción no tiene tintes oscuros ni mucho menos, pero en lo personal, siempre me transmite una enorme nostalgia, como por algo que se ha dejado atrás y se desea recuperar. Saber que la canción habla de un viaje en tren podría ser una buena pista de lo que Robert Smith quería compartir al escribir Push.

Así que esas son las 10 canciones de The Cure que recomiendo para este otoño. ¿Qué les han parecido?, ¿Las conocen? Dejen sus comentarios, y si les gustó esta lista háganmelo saber, y próximamente los dejaré con la continuación, es decir, 10 canciones de The Cure para el invierno. 

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Una charla de café sobre literatura gótica y de terror

Hace no mucho que recibí en mi hogar la grata visita de mi amigo “Godo”, y entre muchas de las cosas que se hablaron esa tarde, nos propusimos leer y discutir El Hombre de la Arena del célebre escritor alemán Ernst Theodor Amadeus Hoffmann.

Este era un cuento que yo ya conocía debido a que, hace ya unos cuantos años, tomé un curso de literatura gótica, en el cual, el profesor hizo énfasis en dos textos: el primero de ellos El Castillo de Otranto de Horace Walpole, escrito famoso por estar considerado como la primera obra literaria perteneciente al género de lo gótico y el terror; el segundo de ellos era El Hombre de la Arena de Hoffmann, el cual, según nos decía el maestro, se trataba de uno de los pilares y más grandes representantes de dicho género.

El hombre de la arena es uno de esos textos de los cuales es mejor no decir ni una palabra, no sólo porque existe el riesgo latente de arruinar algunos detalles o la totalidad de la historia, sino porque al callar sobre su contenido, no hacemos otra cosa más que aumentarle un aire misterioso y tenebroso a la obra en cuestión.

Lo que sí puedo decirles es que se trata de una delicia; en lo particular, me hizo revivir el amor por la literatura gótica. Gracias a esta lectura recordé a otros de mis pasajes favoritos en lo relativo a este género: reviví La sombra sobre Innsmouth de H.P. LovecraftEl pueblo blanco de Arthur MachenOtra vuelta de tuerca de Henry JamesEl cuervo de Allan PoeFausto de Goethe, entre otros.

La recomendación que me hizo el buen “Godo” y que ahora les hago a todos ustedes es la de complementar la lectura de El Hombre de la Arena con el estudio que Sigmund Freud realiza sobre dicha obra, intitulado como “Lo ominoso”.

En resumidas cuentas, se trata de un cuento constituido como todo un clásico de la literatura gótica y de terror que sorprende por su forma, y el cual hará que los vellos del brazo se les ericen a más de uno de ustedes. Por mi parte, me dispongo a continuar con otro trabajo del propio Hoffmann, el cual también vale la pena mencionar: Los elixires del diablo.

A título personal, recomiendo la colección perteneciente a la editorial Valdemar titulada “El Club de Diógenes”, en la cual encontrarán todos los títulos mencionados aquí y muchísimos más. Aunque los libros pertenecientes a dicha colección pueden resultar un tanto caros, la estética de cada una de las piezas, así como la traducción, los estudios preliminares y el aparato crítico valen mucho la pena.

¿Y ustedes, qué obras de terror gótico han leído? Si les interesa el tema, también pueden visualizar nuestro canal de YouTube, donde encontrarán un video titulado “Zorro en la noche: literatura gótica y de terror”, para seguir discutiendo sobre todas estas obras, ahora que nos encontramos en el mes del terror.

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